Tu CV debe ser claro tanto para las personas como para las herramientas que extraen su contenido. Estos pasos ayudan a revisar ambas necesidades sin garantizar un resultado de selección.
Paso 1 — Lee la oferta como un robot
Subraya los términos exactos de la vacante: el título del puesto, las habilidades, las tecnologías y las palabras que se repiten. Esas son las palabras clave que busca un ATS. No las escribas en abstracto: intégralas en frases con contexto real.
Paso 2 — Usa un formato plano y limpio
- Una sola columna, sin tablas ni marcos.
- Encabezados de sección inequívocos: Experiencia, Educación, Habilidades.
- Tamaño de letra legible y fuentes estándar.
- Evita imágenes, logos o íconos: su texto suele perderse.
Paso 3 — Adapta cada empleo a la vacante
Reformula los títulos de tus puestos con el rótulo exacto de la oferta si es honestamente cierto. En los bullets, prioriza los logros que demuestran lo que la empresa pide. Tu CV no inventa nada: solo cambia el énfasis con que cuentas lo que ya hiciste.
Paso 4 — Usa el nombre exacto de las habilidades
Nombra tus herramientas con claridad. Puedes incluir el nombre completo y la sigla, como 'Google Cloud Platform (GCP)'. Los sistemas difieren en cómo reconocen variantes, siglas y sinónimos.
Paso 5 — Elimina lo que rompe al parser
Las tablas complejas, gráficos y PDFs escaneados pueden dificultar la extracción de texto. Comprueba que puedes seleccionar y copiar el contenido de tu documento y que conserva un orden comprensible.
Paso 6 — Valida antes de enviar
No envíes sin verificar. Pega tu CV y la vacante en nuestro optimizador: obtén un score de afinidad y un changelog de los cambios, sin tocar tu experiencia real.